Olberholz: el refugio de montaña en madera 2.0 en los Dolomitas.

Hoy descubrimos un refugio de montaña suspendido en los Dolomitas que merece por sí mismo una vista. Se trata de lo que podría ser el refugio de montaña 2.0. El bar-restaurante Olberholz, de arquitectura moderna, con vistas 360 grados y una comida local no dejará indiferente a nadie.

Hoy nos centramos en su arquitectura moderna y su integración en el paisaje al fundirse en este refugio de montaña Olberholz, en plenos montes Dolomitas. Su estructura emerge del suelo, ya que su planta inferior nace el seno de la montaña. Lo más llamativo es el diseño de su planta principal al colgar de la colina. El suelo comienza a flotar y se divide en los tres brazos que quedan suspendidos.

La planta sótano se reserva para los baños principales, la sala de personal y las instalaciones técnicas. Rodeando el edificio se ha instalado una terraza exterior de la que disfrutar de las vistas a dos mil metros de altitud.

Tanto el exterior como el interior del edificio están hechos con maderas locales.El estilo vanguardista del edificio no abandona la esencia del refugio de montaña, muy presente en estos montes italianos. Los techos inclinados típicos se mantienen, así como el uso de la madera como materia prima. El roble y la pícea, materiales de la zona, revisten y decoran el interior del local, que se inauguraba a finales del 2016. Pequeñas mesas están dispuestas para descansar con una bebida mientras se disfrutan de las vistas que los grandes ventanales de los brazos brindan. Cada raíz mira hacia un lado, permitiendo disfrutar de los 360 grados del paisaje.

En su interior, la geometría orgánica se mantiene dentro del edificio también. Por el techo interno del refugio la madera cobra vida al retocerse sobre si misma. Las paredes se transforman en espacios con cientos de recobecos  espacios íntimos en los que descansar de la jornada. Esquíes y platos se mezclan en la zona interna del local. En el restaurante se pueden disfrutar delicias típicas de la zona como el Carpaccio con tomate, burrata y pesto o Sopa de cebada tirolesa como entrantes o postres como Kaiserschmarrn caramelizado (tortilla frita rebanada) con compota de manzana del Tirol del Sur y mermelada casera de arándano. El precio medio de su ticket es de 40 euros.

El refugio se encuentra situado en la parte inferior del Latemar, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en medio de la pista de esquí de Obereggen, el mayor resort de esquí del mundo. Esta zona es muy popular tanto entre los esquiadores como en los amantes del senderismo. Glaciares, sistemas kársticos y picos de hasta 3.000 metros de altura hicieron que LeCorbusier bautizara a esta zona de los Alpes como “la más bella obra arquitectónica del mundo”.

Destacan los grandes ventanales permiten disfrutar de la vista desde el interior del refugio.

El refugio no deja de tener la forma tradicional de un refugio de montaña, con su techo inclinado y su revestimiento en madera.

El proyecto ha sido llevado a cabo por el arquitecto Peter Pichler, quien ha mezclado la arquitectura tradicional de los refugios de montaña con un estilo vanguardista y en simbiosis con el paisaje de montaña.

En uno de los laterales del edificio existe una terraza al aire libre.

El refugio es un lugar idóneo tanto en temporada de sky como el resto del año por sus rutas senderistas.

El techo está revestido de madera, la cual toma formas naturales, como si fuese el ramaje de un árbol.

La estructura del edificio se divide en tres brazos enfocado cada uno de ellos a una montaña.

El refugio se ha emplazado sobre una pequeña colina de la que quedan suspendidos los tres brazos en los que se desdobla el edificio.

Información recogida en http://www.expansion.com/fueradeserie/viajes/2017/05/12/58b954cc22601d34328b4588.html